No, no es suerte

Cada vez que comento que este verano me voy otra vez a Corea sale el típico comentario “Joder, qué suerte tienes, debes estar forrada.”
Pues no, no estoy forrada. Seguramente cobre menos que tú. No me me vengas con que “tengo suerte de tener dinero” mientras vistes la última temporada de Zara, llevas maquillaje de marca, tu pelo acaba de pasar por la peluquería, te haces tratamientos de belleza cada semana y vas siempre a restaurantes de moda. Porque lo que está sucediendo es que tú te gastas el dinero en unas cosas y yo en otras.

Que no se malinterprete. Ambas formas de gastar el dinero son igual de respetables. Gastamos el dinero en cosas que nos hacen felices. Simplemente a ti te hacen feliz unas cosas y a mi otras. Pero no seas tan gilipollas de pensar que “tengo suerte” de poder viajar. No se ahorra dinero “por suerte”. Querido, he prescindido de muchas cosas para poder ahorrar durante todo el año.

Ale, a pastar.

No, no es suerte

La chica invisible

Nueve de la mañana. Me encuentro en el ascensor con un señor que trabaja en mi empresa. No sé a qué se dedica, la verdad. En mi empresa hay muchos departamentos que no tienen relación unos con otros. Pero sé que es de mi empresa porque llevo cinco años en ella y llevo cinco años viendo su cara por los pasillos y en el comedor.

¿A qué planta vas? A la cuarta, ¿no? – me pregunta al entrar. Aquí debo clarar que mi empresa está en la tercera planta.

Cinco años. Cinco putos años en la misma empresa. Cinco putos años de cruzarnos en pasillos, reuniones y hora de la comida. Cinco años y ni te suena mi cara. Y no es la primera vez. De hecho es bastante común. Es entonces cuando me pregunto si tendré alguna especie de superpoder que desconozco para volverme invisible. O quizá tengo un cuerpo y una cara demasiado común o demasiado poco relevante. Yo que sé. Pero ya me empieza a tocar las narices. Cualquier día voy a contestar de mala manera y ya veremos si se acuerdan o no de mí.

La chica invisible

A little better

Hasta aquí me permito compadecerme de mí misma. Se acabó estar triste. Ante un problema lo mejor es echarle valor y tener una actitud positiva. Vale, lo que me ha pasado es una mierda, pero podría ser peor. Suena muy mal, pero la frase “podría haber sido peor” me ayuda en este tipo de situaciones a sentirme afortunada dentro de lo malo.
Me operaré, saldrá bien y volveré a mi vida normal. Eso es lo que va a pasar y punto.
Ojalá tuviera un Baymax a mi lado durante todo este año. Me haría la vida mucho más fácil. Además es taaaaaan adorable que es imposible estar triste con esa cosa tan mona.

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A little better

Bad news…

Hoy no estoy bien.
Sólo me apetece llorar y maldecir mi mala suerte.
¿No puedo morir y despertar el año que viene?
Este va a ser un año malo, muy malo. Ni quiero vivir este año. Simplemente no quiero…
Cuando encuentras la motivación y la solución y de repente zas, todo negro. A la mierda todo.

No quiero vivir este año… Simplemente no tengo fuerzas para aguantar…Sólo de pensar en lo que viene…pfff…mejor ni pensar…

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Bad news…